Entre las mayores preocupaciones actuales de los argentinos figuran la inflación, los altos precios, la inseguridad y la pobreza, según el estudio Consumer Life 2024, de GfK, compañía de NielsenIQ.

La forma en la que el mercado argentino reacciona ante la situación económica actual, fue analizada por NielsenIQ, la compañía abocada a la realización de “inteligencia del consumidor”, en un revelador estudio sobre las tendencias de compra en Argentina. El informe analiza detalladamente el comportamiento del mercado local en respuesta a la agudización de la crisis económica, comparando datos relevantes entre los años 2018/2019 y 2023/2024.

Según el informe, la situación económica en Argentina continúa deteriorándose desde mayo de 2023, mostrando similitudes preocupantes con la crisis experimentada en 2018/2019. Durante este período, se observó un incremento significativo en la inflación, alcanzando un pico del 211%, así como un aumento en el nivel de pobreza histórico que superó el 50%.

En cuanto a la inflación, se proyecta un aumento del 227% al 247% para el año 2024, lo que contribuye a un deterioro adicional del poder adquisitivo de los argentinos. El interior del país es el más afectado por la crisis, y se ha observado una caída significativa del consumo en el último bimestre. Córdoba y Buenos Aires, por la temporada de verano, presentaron una leve recuperación en enero en relación a diciembre del año pasado.

El análisis revela que a pesar de la crisis, los supermercados son el canal que mejor “resiste”, aunque la eliminación de Precios Justos produjo una fuerte desaceleración de consumo en diciembre-enero. Dicha categoría ganó relevancia en el 2023 y aún se observa en el corto plazo su predominancia, a pesar de ser quien más aumentó precios en diciembre y enero de 2024, alcanzando una suba de precios del 230% y quedando entre 15 y 25 puntos encima que el resto de los canales.

Las marcas propias de los supermercados se fortalecen con un desempeño mejor que el promedio de todas las familias de productos, excepto las bebidas (que cayeron un 39%). Los mayores saltos en el consumo de esas marcas propias se dan en alimentos (29,4% en el bimestre diciembre-enero 2024), y cosmética y tocador (25,9%).

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 338).