El último Monitor Nacional de Consumo Masivo elaborado por Taquion ofrece información actualizada sobre cómo los consumidores locales se adaptan a la situación económica imperante.

La desaceleración de la inflación que se comenzó a producir a partir del último cambio de gobierno, instaló en los empresarios del retail y de la industria de consumo masivo una expectativa bastante extendida. Se pensó que las ventas iban a empezar a repuntar. Pero por ahora eso no está pasando con claridad.

Los datos muestran una situación bastante más matizada. Según el último Monitor Nacional de Consumo Masivo elaborado por Taquion, el 73% de los argentinos no percibe estabilidad de precios en los últimos seis meses. Dentro de ese grupo, el 42% considera que los precios continúan aumentando, aunque a un ritmo más lento. Y además, el 31% sostiene que las su­bas se mantienen al mismo ritmo que antes.

Es decir, más allá de algunas señales macroeconómicas que apuntan a cierta mejora, en la experiencia cotidiana el consumidor sigue sintiendo que “todo aumenta”. En ese contexto, lo que aparece no es tanto un freno al consumo como un cambio en la forma de comprar. Frente a los aumentos, la mayoría no deja de consumir, pero ajusta: cambia de marca, espera promociones o busca mejores precios en otros comercios.

Así, el 29% declara que busca una marca más barata como principal respuesta frente a los aumentos que percibe, mientras que el 24% prefiere esperar ofertas o descuentos antes de concretar la compra. A su vez, el 19% opta por buscar el producto en otro comercio para conseguir un mejor precio. En los casos de mayor restricción, el 11% directamente deja de comprar ese producto, y un 7% reduce la cantidad o elige presentaciones más pequeñas. Solo un 9% mantiene su comportamiento sin cambios.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 362).