“Hoy, tanto los retailers como empresas de telecomunicaciones, educación o salud pueden ofrecer distintos productos financieros que le ahorran al usuario la migración a otras plataformas financieras”.

Por Marcelo Fondacaro, CCO de Veritran

El desafío de la mayoría de las empresas no sólo es la atracción de nuevos clientes, sino también la fidelización de quienes ya las conocen y eligen. Cuantas más soluciones brinden, mejor será la relación con los consumidores que cada vez más buscan resolver sus necesidades de la vida cotidiana de la forma más simple que se pueda. Desde pagar las compras del día a día hasta conseguir un préstamo desde el celular, cuanto más a mano esté todo lo que necesita, más satisfecho estará el usuario. Como tendencia, vemos que hoy las grandes compañías de consumo masivo tienden a convertirse en plataformas multiservicios, que no pertenecen a un sólo rubro sino que ofrecen una amplia gama de productos y servicios.

Aquí entran en juego las finanzas embebidas, que permiten incorporar soluciones financieras en aplicaciones y en los procesos comerciales de entidades no bancarias.

Las finanzas embebidas generan enormes beneficios para la empresa, el prestador de servicios financieros y el cliente final. Por ejemplo, a través de esta tecnología la aplicación de una estación de servicio puede ofrecer a los usuarios tener dinero en cuenta, acceder a descuentos y promociones, a un sistema de puntos o bien financiar el pago del combustible. Esto mismo puede ocurrir en otros mercados. Tanto retailers como empresas de telecomunicaciones, educación o salud pueden ofrecer distintos productos financieros que le ahorran al usuario la migración a otras plataformas financieras. Pagos diferidos, cuotas, préstamos y seguros, son algunos de los servicios financieros que puede ofrecer, por ejemplo, un supermercado.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 337).