En febrero, la caída del consumo registró una baja de 4,1% interanual, que no es pareja para todos los canales, sino que se incrementa en el caso de los supermercados. Crece la migración de los consumidores hacia marcas más accesibles.

Tal como se venía anticipando, el consumo masivo volvió a caer fuerte en febrero, en el marco de la suba de precios y la pérdida constante del poder adquisitivo. De acuerdo con datos de la consultora Scentia, el consumo se retrajo un 4,1% interanual en febrero –por encima del 3,8% de enero pasado– y acumuló en el primer bimestre un descenso de 3,9%.

El retroceso se produce en un contexto de incrementos que llegan al 324,6% interanual en supermercados y almacenes de barrio. Es que los precios crecieron por encima de la inflación general que, según el INDEC llegó al 276,2% interanual hasta febrero. El consumo de productos de alimentación cayó 2% en el mes. Además, bajaron: bebidas con alcohol (-11,5%), bebidas sin alcohol (-1%), desayuno y merienda (-6,4%), higiene y cosmética (-5,8%), impulsivos (-1,6%) y también limpieza de ropa (-3,6%). El único rubo que mostró una leve suba es “perecederos más frío” (0,6%).

Tanto las empresas de alimentos y de productos de consumo, como las grandes cadenas comerciales, creen que en marzo esas bajas se fueron profundizando. En ese marco, algunos veían todavía aumentos de precios de un dígito en marzo en ciertas categorías de productos, pero vaticinaban un freno brusco desde abril por la fuerte caída de las ventas.

La retracción de las operaciones ya está afectando además los hábitos de consumo de los argentinos, que empiezan a migrar –como en cada crisis del país– a marcas más baratas a la hora de encarar las compras en las góndolas. Además, la eliminación de los programas de control de precios (como “Precios Justos”) generó una aceleración en los aumentos en supermercados (que era donde se podían encontrar esos productos con precios deprimidos), por lo que ahora el golpe a las ventas es más notorio en esas grandes superficies que en los autoservicios.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 337).