La era de la multicanalidad

Entender las transformaciones globales que se están produciendo en la forma en la que los consumidores hacen búsquedas y compran productos es un paso clave para poder trazar estrategias eficaces.

Durante años, las empresas pensaron sus canales de venta y comunicación como compartimentos estancos: el punto de venta físico, por un lado; el sitio de e-commerce por otro, y las redes sociales como un universo aparte. Esa lógica hoy quedó definitivamente atrás. El consumidor contemporáneo se mueve con naturalidad entre pantallas, locales, aplicaciones y plataformas, y espera que las marcas lo acompañen sin fricciones, con coherencia y continuidad en cada interacción.

En este nuevo escenario, la multicanalidad deja de ser una ventaja competitiva para convertirse en un requisito básico de supervivencia. No se trata solo de “estar en todos lados”, sino de integrar procesos, datos, experiencias y decisiones en una estrategia única, centrada en el cliente. Entender esta transformación -y actuar en consecuencia- es clave para sostener relevancia, eficiencia y crecimiento en la era de la multicanalidad.

Así lo demostró el último CyberMonday (uno de los eventos más importantes del comercio electrónico local), que tuvo lugar los días 3, 4 y 5 de noviembre, y que evidenció el peso del canal online. Las estadísticas sobre ese evento proporcionadas por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, CACE (de las cuales reproducimos una síntesis en la presente nota) dan cuenta del impacto de este fenómeno. Asimismo, el relevamiento semestral que realiza la CACE sobre el impacto del comercio electrónico, contribuye a completar el panorama actual. Según este último informe, el canal online ya representa el 25% del total de las ventas. En seis de cada diez empresas consideran que las ventas por Internet crecieron igual o por encima del canal físico. Aunque la mayor parte de la facturación sigue concentrándose en los canales propios de e-commerce de los proveedores, durante el 2025 se registró un crecimiento en las ventas a través de marketplaces en productos de consumo masivo.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 358).