La Coope inauguró oficialmente una planta panificadora que le permite a abastecer a su red de sucursales y contemplar además su futura expansión.

En coincidencia con el centenario de su primera hornada de pan, un hecho producido poco después de su fundación y que constituyó un paso clave en su larga trayectoria, la Cooperativa Obrera inauguró el jueves 5 de mayo su nuevo Centro de Producción de Panificados ubicado en la ciudad de Bahía Blanca, más exactamente en la calle Brown 1475.

Las flamantes instalaciones, que permitirán en principio duplicar el volumen de producción, contienen once líneas de elaboración independientes que desarrollan nuevos productos alimenticios, brindando una mayor eficiencia al proceso logístico y contemplando una futura expansión.

Es así como Cooperativa Obrera brinda respuestas a las exigencias de los tiempos actuales y, fundamentalmente, a los requerimientos de sus asociados, llevando a cabo un ambicioso proyecto integral de desarrollo del modelo de elaboración y distribución de productos panificados para toda la cadena.

En este contexto, se puso el acento en la segmentación de la producción, separándola en: productos que se elaboran a través de las panificadoras satélite que se encuentran emplazadas en distintas sucursales, y aquellos que se realizan en forma centralizada.

Precisamente, para dar cabida a esta última alternativa, La Coope puso en funcionamiento su moderna planta panificadora, cuya producción de perfil industrial permite el abastecimiento de una variedad de artículos a toda su extensa red de sucursales.

El nuevo establecimiento panificador de Cooperativa Obrera cuenta con una superficie aproximada de 3.600 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas. Se abastece de harina por soplado, a través de un molino que se encuentra lindero a las flamantes instalaciones. En materia de servicios, dispone de climatización de sectores por circulación de agua; gas natural; estación de transformación de energía eléctrica (hasta 500 Kw), con un consumo estimado en 250 Kw; red contra incendio; aire comprimido y agua utilizada para la producción proveniente de un surgente.

En la planta baja están ubicados los procesos de almacenamiento de materias primas, insumos y productos elaborados, además de sanitarios, vestuarios, comedor, laboratorio, pañol de mantenimiento y administración, realizándose también la preparación de pedidos para las sucursales.

La planta alta está reservada para el desarrollo del proceso de producción (formado, fermentado, horneado, enfriado, envasado primario y secundario), la palletización de productos y el almacenamiento de la materia prima refrigerada, contándose asimismo con una sala de preparados, el sector de lavado de bienes de uso y los respectivos sanitarios.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 315).