La reducción de tamaño, precio o cantidad en el envase de un producto por el mismo precio, puede ser un arma de doble filo. Algunos consejos pueden contribuir a minimizar el impacto negativo y evitar una crisis de reputación.
A grandes rasgos, la reduflación (conocida en inglés como shrinkflation) es lo que ocurre cuando los productos reducen su tamaño, peso o cantidad, mientras mantienen el mismo precio, habitualmente debido a una alta inflación. El objetivo es mantener los precios promedio y evitar que los consumidores dejen las marcas en busca de una opción más económica.
Este tipo de práctica suele registrarse en los productos de los supermercados de todo el mundo y se encuentran bajo la lupa de los consumidores, quienes cada vez son más críticos, debido a que sus bolsillos son los más afectados por los crecientes costos.
El canal de ventas donde se compra el producto también influye en la variación del tamaño del envase. Por ejemplo, las toallas sanitarias han aumentado tanto en frecuencia de compra como en tamaño en los mayoristas. Según Kantar, los consumidores en Latinoamérica buscan oportunidades para ahorrar y están dispuestos a optar por productos más pequeños en aquellos canales donde la reposición es más frecuente.
La estrategia mencionada puede ser eficaz para incentivar la compra, especialmente en los segmentos de alimentos y bebidas. Sin embargo, de acuerdo con Aldo Hernández Saldaña, Coordinador Editorial de la agencia de comunicación estratégica another, las marcas pueden enfrentar una crisis de reputación si abusan de estas estrategias para enfrentar el aumento de costos de las materias primas, la energía o el transporte.
El 75 % de los estadounidenses ha notado la reduflación en los supermercados donde compran habitualmente. De ellos, el 81% ha tomado alguna medida como resultado. Y he aquí el dato más importante: el 48 % de los compradores estadounidenses ha abandonado una marca debido a la shrinkflation. A nivel global, se han reportado casos donde algunas marcas redujeron el tamaño de sus productos hasta en un 30% durante 2024 sin modificar los precios, con una reducción promedio del 16,2% entre las principales marcas de comestibles en Estados Unidos.
La consultora Kantar destacó que los consumidores latinoamericanos están adoptando diversas estrategias para equilibrar sus gastos domésticos en respuesta a esta tendencia.
(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 350).












