Tras seis años de contracción, el consumo podría culminar el 2022 con una leve suba. La conclusión surge del último relevamiento de la consultora Scentia, que evidenció un alza de 0,7% en noviembre y un acumulado anual positivo de 2,2%.

La desaceleración de la inflación a 4,9% fue acompañada en noviembre por una leve alza en las ventas en supermercados. En ese mes, el consumo masivo experimentó una suba del 0,7%, aun comparándose con una base positiva del 5,4% del año pasado, motivado por las grandes cadenas.

Según el último relevamiento de la consultora Scentia, el resultado de noviembre hace que en el acumulado del año el consumo muestre una suba del 2,2%. «Es probable que el 2022 termine con un saldo positivo, después de seis años de contracción», señaló Osvaldo del Río, Director de Scentia.

Cabe recordar que el último año en el que el consumo masivo arrojó un resultado positivo fue en 2015, cuando trepó 2,9% respecto del 2014. Los años siguientes mostraron caídas. La más pronunciada fue la del 2019, que superó el 7% respecto del año anterior.

La magra suba de noviembre, de acuerdo con estos registros, se explicó por un crecimiento de los supermercados del 5,1% versus una caída del 3,1% del comercio tradicional, que retrocedió como lo viene haciendo en los últimos meses debido al diferencial de precios que mantiene con las cadenas.

Ocurre que en las grandes superficies fue donde el Gobierno desplegó los programas de Precios Cuidados (ahora Precios Justos). Además, los consumidores también pagan con tarjetas y ofrecen distintos descuentos y ofertas. En cambio, los autoservicios o comercios de cercanía, que a su vez se surten en los mayoristas, no logran acceder a los mismos beneficios de parte de sus proveedores, con lo cual llegan a sus clientes con precios más elevados. Por esta razón, estas bocas vienen perdiendo volumen de ventas al compás de la aceleración inflacionaria que, según el INDEC, llega al 92,4% interanual.

En la medición de Scentia, todas las canastas resultaron positivas en ventas en los supermercados de cadenas. Las subas más destacadas fueron de 11,9% (Bebidas sin Alcohol), 10,4% (Bebidas con Alcohol), 9,5% (Alimentación) y 6,1% (Perecederos más Frío).

En autoservicios, solo tuvieron buena performance las Bebidas sin Alcohol (3,8%) y con Alcohol (3,7%). Las caídas más fuertes las registraron Higiene y Cosmética (10,5%), Limpieza de Ropas y Hogar (9,4%) y Alimentación (5,5%).

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 322).