¿Cómo afectan la inflación, las restricciones a las importaciones y la política económica en general a las empresas cuya actividad depende en gran parte de la evolución del retail? Ejecutivos de distintos sectores brindan su testimonio acerca de ellas.
Llegamos al último trimestre del 2022, signado por una inflación que fue creciendo durante todo el año. La incertidumbre que generó la renuncia de Martín Guzmán como Ministro de Economía, sumada a la suba del dólar, aceleró los aumentos de precios, que ya venían recalando con fuerza. En septiembre, la expectativa inflacionaria del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central para todo 2022, era de 95%.
Cuantitativamente, las ventas del consumo masivo todavía no se ven tan afectadas por esta realidad. Según datos de las consultoras, en agosto el consumo masivo rondaría un crecimiento aproximado del 1,1%, y ya acumularía 14 meses de recuperación. Pero cualitativamente, el deterioro del poder adquisitivo se hace notar. Las segundas marcas ganan terreno aceleradamente, y los productos del programa Precios Cuidados tienen una creciente participación en las ventas.
¿Cómo afecta la situación actual a las empresas cuya actividad depende, en gran medida, de la evolución del retail? Muchas de estas compañías son vulnerables a las restricciones a las importaciones, que en varios casos les dificultan el acceso a insumos y materias primas necesarios para seguir produciendo y funcionando con eficacia.
Para indagar sobre esas cuestiones, presentamos esta columna de opinión, en la que distintos empresarios brindan sus expectativas y puntos de vista. Dada la incertidumbre mencionada, resulta destacable la decisión de muchas de las compañías entrevistadas de seguir invirtiendo a la espera de un futuro más favorable.
(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 319).












