La persistencia de la inflación -que si bien está controlada, no deja de ser problemática- fue una de las causas por las cuales el consumo masivo total registró una baja de 3,4% en febrero.

El poder adquisitivo de la población cae progresivamente ante una inflación que se mantiene en niveles relativamente constantes desde hace nueve meses. Esa es una de las causas por las cuales el informe de tendencias de consumo masivo de la consultora Scentia arrojó una caída del 3,4% en febrero en relación con el mismo mes de 2025. En la comparación con enero pasado, la baja fue del 6,3%. Según esta perspectiva, el consumo masivo acumuló en el primer bimestre una caída del 2,1%. 

Las ventas volvieron a bajar en el segundo mes de 2026. Tras un arranque de año negativo, con una retracción de 1,1% en enero, febrero acentuó la tendencia. Según señaló Osvaldo del Rio, titular de la consultora mencionada, la contracción fue algo mayor comparada a las de los meses anteriores. En ese sentido, hay que remontarse a septiembre para encontrar una caída mensual mayor (ese mes bajó 3,7% comparado a agosto). Así y todo, la caída está lejos de las que hubo en 2024, cuando superaron el 20% mensual.

Así, el dato refleja una baja generalizada. Cayeron todos los canales de venta, excepto el comercio electrónico. Incluso segmentos que venían resistiendo, como almacenes y kioscos, tuvieron números en rojo.

La baja más marcada fue en cadenas de supermercados, con 5,9%. Pese a las promociones que lanzaron con bancos y fintech, no pudieron evitar la caída. Otros comercios también cayeron: autoservicios independientes, 3,8%, y mayoristas, 3,6%. A su vez, kioscos y almacenes también tuvieron una caída de 1,9%, a diferencia de la resiliencia que mostraron meses anteriores. El único que creció fue el e-commerce, que continúa expandiéndose: subió 26,5%.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 361).