El Monitor Nacional de Inteligencia Artificial de Taquion Group brinda un completo panorama sobre el avance de esta tecnología en nuestro país, resaltando fortalezas y aspectos a mejorar.

La inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana de millones de personas. Pero, ¿qué tan extendido está realmente su uso en Argentina? ¿Cómo varía entre individuos y organizaciones? Taquion Group, en colaboración con Restart e iplan, presentó un completo informe con el soporte institucional del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Se trata del Monitor Nacional de Inteligencia Artificial 2025.

Una de sus primeras conclusiones es que el uso de la inteligencia artificial dejó de ser excepcional: 6 de cada 10 argentinos ya la utilizan en alguna de sus formas más comunes, desde asistentes conversacionales hasta herramientas de productividad. Además, 7 de cada 10 usuarios considera que la IA es muy o bastante efectiva para mejorar su desempeño personal, gestionar tareas y resolver problemas cotidianos. La adopción es transversal: aparece en jóvenes, adultos, trabajadores independientes, estudiantes y profesionales de distintos sectores.

La conclusión es clara: las personas avanzan rápido y están listas para usar más IA si cuentan con acceso, herramientas y capacitación. Sin embargo, el avance en la vida cotidiana de los argentinos contrasta con la lentitud de su adopción en el ámbito empresarial. En contraste con las cifras mencionadas, solo el 43% de los empleados afirma que en su empresa se emplea IA, y apenas un 6% señala que su implementación es amplia.

Esta brecha revela que la transformación digital en las organizaciones aún enfrenta obstáculos estructurales y culturales que limitan su impacto. El informe, basado en una encuesta online a 1.301 personas mayores de dieciocho años con acceso a Internet, realizada entre el 4 y el 16 de noviembre de 2025, expone que más de dos tercios de los empleados declaran que su organización nunca intentó implementar IA o abandonó los proyectos antes de consolidarlos.

Entre quienes atravesaron intentos fallidos, las principales causas fueron la mala integración con sistemas existentes (24%), la falta de resultados esperados (20%) y la complejidad para implementar las soluciones (16%).

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 359).