Se revierte la tendencia positiva

En noviembre, la suma de todos los canales medidos por la consultora Scentia quebró su signo positivo, debido a una caída en las ventas de los supermercados y también de las farmacias.

Luego de un año complejo y con numerosos vaivenes, el consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad y se consolidó como uno de los puntos más sensibles del plan económico del actual Gobierno, según demuestran las últimas estadísticas de la consultora Scentia, correspondientes al mes de noviembre.

Tras un 2024 marcado por una caída de las ventas del 14% en relación al año anterior, el 2025 había logrado encadenar ocho meses consecutivos de recuperación, tras un arranque muy complicado en enero y febrero. Sin embargo, esa tendencia positiva se interrumpió en noviembre, cuando el indicador volvió a ser negativo.

Es cierto que la baja fue mínima, casi simbólica: la caída, frente al mismo período del año pasado, fue de apenas 0,1%. En los hechos, ese número representa un empate técnico frente a noviembre de 2024. Aun así, el dato tiene peso simbólico porque corta una racha de subas que, además, ya venían perdiendo intensidad en los últimos meses. El informe de Scentia confirma de que el consumo sigue siendo frágil y muy sensible a los ingresos disponibles, en un contexto donde la recuperación no termina de consolidarse.

¿Qué ocurrió en noviembre? La caída estuvo explicada principalmente por el mal desempeño de los supermercados y las farmacias, dos canales centrales del consumo cotidiano, que registraron fuertes contracciones en sus ventas. Al mismo tiempo, el canal tradicional, integrado por almacenes, carnicerías y verdulerías, continuó mostrando números positivos, aunque con un ritmo de crecimiento más moderado, lo que refuerza la idea de un rebote que empieza a agotarse.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 358).