Desde la creación del primer automóvil a fines del siglo XIX, las ruedas han sido protagonistas centrales del desarrollo de esa industria. En Mercedes-Benz, este elemento esencial ha evolucionado constantemente, fusionando funcionalidad y diseño. Desde los clásicos atemporales hasta las innovadoras llantas aerodinámicas de hoy, cada diseño refleja su época y contribuye a la estética inconfundible de los vehículos de la marca.

El vehículo que Carl Benz patentó en 1886 llevaba ruedas de madera con radios de alambre de metal fino. En las primeras décadas el diseño más utilizado incluía radios atornillados y una llanta de acero. Un ejemplo destacado fue  el “Blitzen”-Benz de 200 CV que, en 1911, fue el vehículo más rápido construido hasta entonces, con una velocidad máxima de 228 kilómetros por hora. Ni siquiera los trenes podían seguirle el ritmo.