El 2 de abril de 1900 fue una fecha crucial para la historia de Mercedes-Benz. Ese día, hace 125 años, Emil Jellinek, el visionario empresario detrás de uno de los concesionarios del grupo Daimler-Motoren-Gesellschaft, utilizó por primera vez el nombre “Mercedes” en el frente de su vehículo, con el que participaba en una carrera. Ese era el nombre de su pequeña hija. Dicen que tomó esa decisión porque sabía que “le traería suerte”.

Ese hecho trascendental fue el puntapié inicial para que, en 1926, la fusión de DMG con Benz & Cie diera finalmente origen a Mercedes-Benz, consolidando la marca que seguiría trazando el rumbo de la industria automotriz. Aquel primer vehículo que llevó el nombre “Mercedes” en su parrilla fue el 35 PS, el cual brilló en las competencias y deslumbró con su atractivo diseño y una ingeniería revolucionaria para la época.