Las personas autónomas son las más buscadas por startups y empresas ágiles.

Las startups están traccionando una gran cantidad de talento, y la falta de profesionales calificados es la norma. Con una estructura relativamente horizontal y fundadores y CEOs activos a nivel práctico, los candidatos que se suman a las startups tienen la posibilidad concreta de dejar su huella e impronta en el negocio desde el momento cero.

Por otro lado, encontrar “el talento correcto” es un elemento crítico para este tipo de organizaciones. Contar con el equipo indicado y con los perfiles adecuados es incluso más determinante en el mundo laboral de las startups que en otro tipo de empresas más grandes, dado que en general, se trata de equipos pequeños que manejan recursos escasos. La única opción de supervivencia y desarrollo de una startup es promover un desempeño excepcional de su talento, que solo es posible si el equipo cuenta con un marco de actuación individual y colectiva que lo promueva.

En una encuesta realizada por la firma británica de Recursos Humanos Robert Walters se reveló que más de la mitad de los profesionales estaría dispuesta a aceptar un nuevo puesto de trabajo en una startup en detrimento de una compensación salarial de atractiva una gran empresa, siempre que tuvieran la oportunidad de progresar mucho más rápido en su carrera profesional.

El informe señala que esto se debe al alto potencial de crecimiento de este tipo de empresas, que en promedio procesan 4 veces más rápido las decisiones que una organización con más de 250 empleados. Por el otro lado, existe una naturaleza en constante cambio en las startups, con roles que requieren multitarea y asunción de variadas responsabilidades de diversa índole, lo que fuerza a las personas a estar desarrollando nuevas habilidades constantemente, una coyuntura profesional que para muchas personas resultan atractivas.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 334).