El hogar dejó de ser un lugar al que se vuelve al final del día. Para cada vez más argentinos, se convirtió en el escenario principal del trabajo y también del descanso, del disfrute y del bienestar. Ya no se trata únicamente de comodidad, sino de calidad de vida: dormir mejor, relajarse y desconectarse.
Un relevamiento realizado en febrero de 2026 por Intex confirma este cambio de hábito. El 62% de los argentinos asegura que compró productos inflables en el último año o que planea hacerlo próximamente, una cifra que refleja el crecimiento de esta categoría como parte de una tendencia más amplia: invertir en el confort cotidiano.
El dato se combina con otra señal clara. El 36% de los encuestados afirmó que prefiere relajarse en su casa antes que salir a un spa, gimnasio o bar, más del doble que quienes eligen este tipo de salidas. La escena del bienestar, cada vez más, se traslada al ámbito doméstico. Esta transformación se explica por una búsqueda concreta: mejorar la experiencia diaria con soluciones accesibles y prácticas. Así, el bienestar deja de ser una experiencia ocasional.












