En el sector de la distribución y el consumo masivo, sobre todo en mercados como el latinoamericano, la persistencia de métodos analógicos para la gestión comercial representa un límite para la escalabilidad de las organizaciones. A pesar del volumen de transacciones, una parte de la industria todavía opera mediante procesos fragmentados que dependen de la intervención humana constante.

Al respecto, Matías Hilaire, CEO de The App Master, diagnostica que la venta y gestión comercial siguen apoyándose en procesos manuales, fragmentados y poco escalables, incluso en compañías de gran tamaño que siguen utilizando sistemas obsoletos. “Esta problemática se manifiesta en la toma de pedidos a través de llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp o planillas físicas, métodos que carecen de una estructura de datos integrada”, alerta.

La ausencia de herramientas digitales centralizadas deriva en una falta de visibilidad sobre el stock disponible, los precios vigentes y las promociones aplicables en el momento de la venta. Esto genera errores recurrentes en la facturación y en la logística de entregas, dado que no se consideran cuestiones básicas, como la previsión de stocks de seguridad.