Según el Global E-waste Monitor de Naciones Unidas, el mundo genera 62 millones de toneladas de residuos electrónicos, un 82% más que en 2010. Apenas el 22% fue reciclado formalmente. El resto se pierde fuera de los circuitos controlados, junto con materiales cuyo valor económico supera los 62.000 millones de dólares anuales. En América Latina el desafío es aún mayor. La región recicla formalmente menos del 5% de sus residuos electrónicos. En el ámbito corporativo, más del 50% de los equipos en desuso suele almacenarse indefinidamente y menos del 30% pasa por procesos certificados de borrado seguro de información.
Pero el problema no es solo ambiental. Es financiero. “Cuando una empresa no gestiona formalmente sus equipos electrónicos en desuso y no implementa un programa de IT Asset Disposition (ITAD), está aceptando pérdidas silenciosas”, explica Alberto Esswein, Fundador y Director de Pc Discount. Y ejemplifica: “Capital inmovilizado que no se recupera, riesgos de fuga de datos, costos logísticos innecesarios y pasivos ESG que pueden afectar su perfil ante inversores”. Es fundamental profesionalizar el proceso.












