La inteligencia artificial ya forma parte del día a día del marketing en Argentina. El 55% de los profesionales afirma haberla adoptado y el 77% confiaría en ella para responder a clientes. Sin embargo, su uso todavía se concentra en automatizar campañas unidireccionales más que en generar conversaciones reales.

Según la décima edición del State of Marketing de Salesforce, basada en la opinión de profesionales en Argentina, el 71% asegura que los clientes esperan interacciones bidireccionales; el 68% reconoce que no puede responder con rapidez por falta de contexto y el 78% admite que aún ejecuta campañas genéricas.

“Estamos usando la tecnología más potente de la historia para enviar más spam, más rápido”, señaló Bobby Jania, CMO de Agentforce en Salesforce. “No se puede ofrecer una respuesta personalizada si la IA no sabe quién es el cliente”.

El desafío no es la IA, son los datos. La presión por ofrecer experiencias más relevantes es clara: el 64% de los profesionales de marketing afirma que necesita generar más contenido personalizado del que hoy puede producir.

Frente a esa brecha, el 55% ya está recurriendo a la IA como apoyo. Sin embargo, el estudio revela que más que un problema tecnológico, el desafío hoy pasa por la integración. La fragmentación de la información entre áreas sigue dificultando que marketing pueda pasar de campañas a conversaciones reales.

En Argentina, solo el 51% tiene acceso completo a datos de servicio, el 48% a ventas y el 47% a comercio, lo que dificulta pasar de campañas a conversaciones. Además, el 99% reconoce enfrentar barreras para personalizar, entre ellas preocupaciones regulatorias y de privacidad, dificultades para escalar la producción de contenido y desafíos para mantener consistencia.