En el marco del Mes de las Empresas B, Trivento afianzó su vínculo con la educación como motor de cambio social y desarrollo sostenible. La bodega celebra 17 años de trabajo continuo, desde su modelo de triple impacto, y ratifica su rol en la formación de colaboradores y en la comunidad, y proyecta nuevos desafíos para el futuro.

“Estamos convencidos de que la educación es la clave para transformar realidades. Al igual que en la vendimia, lo que cultivamos hoy nos permitirá cosechar frutos en los próximos años”, afirmó Fernanda Bertinatto, Gerente de Gestión de Personas de la bodega. “Por eso en Trivento trabajamos no solo por el desarrollo de nuestros colaboradores, sino también por el bienestar y el futuro de la comunidad”.

Con un enfoque integral, la mirada de Trivento ha sido siempre “desde adentro hacia afuera”, logrando que su modelo educativo se expanda y beneficie a colaboradores, sus familias y vecinos. Este compromiso se materializa a través de Vientos de Oportunidad, el programa que agrupa las iniciativas educativas de la compañía y que, a lo largo de los años, ha acompañado a cientos de personas en su proceso de aprendizaje y crecimiento.