“Nosotros lo envasamos, vos lo abrís primero”, es el claim de la última campaña de Calisa. Ahora, el pollo, en sus distintas variantes (fingers, nuggets, medallones, hamburguesas, filets, milanesas o en cubos) llega a las góndolas envasado en origen, en packs familiares de un kilo.

De esta forma, el producto es envasado en el mismo lugar en el que se elabora y se mantiene cerrado hasta el momento en que el cliente lo abre por primera vez. El proceso de envasado respeta rigurosos estándares de calidad para que el pollo llegue a la mesa con todo su sabor y nutrientes intactos, evitando el fraccionamiento en los puntos de venta. Además de la inocuidad, la practicidad y el precio juegan también un rol fundamental en la propuesta. Tener packs de un kilo en el freezer saca de cualquier apuro a quien tiene que pensar rápido una comida para varios comensales, y el precio es exactamente igual al del producto fraccionado.

Para Alfredo Uboldi, el reconocido cocinero de la ciudad de Santa Fe con amplia repercusión en redes sociales, elegir productos Calisa envasados en origen permite realizar recetas originales y seguras. Abrir un producto alimenticio por primera vez evita cualquier manipulación y garantiza la seguridad.