Potenciados por un contexto inusual, en los últimos tiempos los sectores de la industria logística apostaron fuertemente por la digitalización. Una de las claves del 2022 será la reducción de riesgos en la cadena de suministro.

Durante los últimos dos años, hubo una gran cantidad de cambios de hábitos y factores que se instalaron, debido a un contexto inusual y desconocido, y que siguen potenciándose, incluso hasta el día de hoy.

Estas transformaciones afectaron de manera más o menos directa a cada una de las industrias, e hicieron que todas ellas trabajaran y buscaran la forma de adaptarse para seguir brindando servicios de calidad tanto a sus clientes como a los consumidores finales.

Frente a este contexto, e inmersos en un mundo donde cada vez es mayor el número de compras y ventas a través de e-commerce –canal que prevé un crecimiento entre 2021 y 2025 del 96% en América Latina- los consumidores se volvieron cada vez más tecnológicos y los productos comenzaron a ser enviados y entregados a domicilio a una velocidad y con un grado de digitalización cada vez mayores. A su vez, se potenció la interconexión entre países alrededor de todo el mundo. El sector de la logística no es la excepción; por el contrario, se transformó en busca de procesos de digitalización que hagan a un servicio más ágil y seguro. Antes, había una larga e inevitable cadena: productor, distribuidor mayorista, distribuidor minorista, punto de venta y consumidor. No había forma de llegar de manera directa a los consumidores. Los intermediarios eran necesarios para llegar al lugar al que había en el que había que estar en tiempo y forma.

La globalización redujo la cantidad de lugares donde se elaboran los productos, pero multiplicó el intercambio de comercio, y eso representó un crecimiento exponencial de la logística, porque hay que transportar más. Todo eso generó, además, economías de escala, y un gran beneficio para el mundo en general en términos de costo.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 312).