CONSUMO

Una app que previene el desperdicio de alimentos

Cada vez que se salva un alimento, se genera un triple impacto positivo: ambiental, económico y social. Kigüi busca ayudar a resolver este problema.

El desperdicio de alimentos en el mundo genera el 10% de los gases de efecto invernadero, con pérdidas que alcanzan los 350 billones de dólares al año. Es urgente encontrar soluciones efectivas que ayuden a revertir esta situación, con el compromiso de todos: productores, comerciantes, distribuidores y consumidores. Estos últimos son una pieza fundamental para cambiar las cosas, y hasta el momento quedaban afuera de toda decisión, sin margen de acción.

A fin de empoderar a los consumidores para salvar alimentos, desde diciembre está disponible Kigüi, una nueva startup argentina. Con más de 250 mil dólares recaudados en su primera ronda de inversión, y con fondos como Newtopia VC entre los participantes, los fundadores de Kigüi comprendieron que el consumidor tiene que ser el protagonista e impulsor de este cambio necesario en el consumo. Actualmente, la gente paga el mismo precio por un producto a largo y a corto vencimiento, y el costo del producto desperdiciado está siendo incluido en el precio final. El proyecto nació de la mano de Mauricio Kremer, Maximiliano Dicranian y Gonzalo Castro Peña, fundadores de SaveTic, que continúan buscando soluciones innovadoras para reducir el desperdicio alimentario. La premisa es clara: cada alimento que se salva, genera un triple impacto positivo: ambiental, económico y social.

Después de trabajar en conjunto con supermercados y productores de alimentos, Kigüi tiene la experiencia necesaria para proyectarse como el marketplace ideal para ayudar a reducir el desperdicio de alimentos en América Latina.

Cómo funciona

Cuando el cliente encuentra en un supermercado un producto cercano a la fecha de vencimiento, en vez de hacerlo a un lado en la góndola, lo compra y se le devuelve hasta un 40% del valor en cashback. La solución es rápida, fácil de implementar, efectiva y sin costo fijo. No se necesita ninguna integración con los comercios, ni reetiquetado de los productos.

Kigüi funciona de una manera muy simple:

—El consumidor encuentra en el local un producto dentro de las categorías participantes con una fecha de vencimiento cercana. Entre dichos productos figuran pan de molde, pastas frascas, pascualinas, snacks, yogures, leches, cervezas, verduras envasadas y comidas preparadas. Pueden ser productos con hasta un mes de anticipación previo a la fecha de vencimiento, dependiendo la categoría.

—El cliente lo compra. Desde la aplicación saca foto del producto donde se vea la fecha de vencimiento y el ticket de compra.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 310).