El último informe de indicadores de consumo de Claves Información Competitiva revela las tendencias de venta actuales, al tiempo que resulta útil para trazar estrategias comerciales basadas en pronósticos realistas e información confiable.

Como todos los meses, la última edición del informe Indicadores de consumo y crecimiento, elaborado por Claves Información Competitiva, brinda amplia información sobre la evolución de distintas variables que ayudan a entender el comportamiento de las ventas en Argentina.

Allí se observa que la tendencia de los rubros esenciales (Alimentación y Salud) es descendente a lo largo de todo 2021, y sus gastos se ubican por debajo del registro pre-pandemia. Los rubros asociados al turismo van recuperando terreno, y el plan oficial “Pre-viaje” beneficia de forma directa al sector.

“El resultado de las elecciones no cambió nada”, explica, consultado por Revista Punto de Venta Nelson Pérez Alonso, Presidente de Claves Información Competitiva S.A. Según su visión, no hubo modificaciones disruptivas ocasionadas por temas políticos o electorales, más allá de que en su momento, las PASO provocaron el cambio de gabinete y dispararon el plan de control de precios, cuyo impacto “seguramente veremos reflejados en los próximos meses en distintos indicadores”, señala. “Incluso habrá que ver si no hay que empezar a generar mediciones específicas sobre el tema, dado que ya ocasionó faltantes de algunos productos específicos”.

En cuanto a la eficacia potencial de esta medida, Pérez Alonso explica lo siguiente. Los controles de precios  se hicieron sobre una lista de 1.500 productos. La economía argentina tiene 772.000 empresas y hay un promedio de 107 ítems por compañía. Los precios totales de la economía abarcan a 84,3 millones de ítems. “¿Qué impacto importante se puede lograr controlando apenas 1.500 productos? Esta medida solo sirve para generar relatos”, dice. 

Otra iniciativa polémica es la Ley de Etiquetado Frontal, según la cual los alimentos y bebidas analcohólicas deben incluir en su cara principal un sello de advertencia indeleble que advierta si el producto tiene exceso de azúcares, sodio o grasas saturadas. “Esto se vincula con una preocupación legítima a nivel mundial. En ese sentido, es bueno que haya alguna forma de que las personas visualicen fácilmente los componentes de los productos que resultan poco saludables”, comenta. “Pero creo que en la Argentina de hoy no es un tema prioritario. ¿Qué mejora sustancial va a lograr esta ley cuando el 50% de la población está por debajo de la línea de pobreza, y come lo que puede?”, dice.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 309).