El informe sobre las ventas en septiembre realizado por Scanntech a partir de los datos proporcionados por sus scanners instalados en 650 puntos de venta de todo el país, devela las tendencias actuales del consumo masivo.

El consumo masivo afronta un escenario complejo. El deterioro de los niveles de ingreso de la población -una tendencia que se venía manifestando con anterioridad a la pandemia- se acentuó durante el año pasado debido a la cuarentena. Los asalariados dentro de la economía formal (es decir, en relación de dependencia) fueron los menos castigados, mientras que el resto (los trabajadores independientes, y especialmente los de menores recursos) tuvieron una disminución más drástica de su poder adquisitivo.

Ese efecto arrastre acentuó este año la pérdida de poder adquisitivo. Las medidas adoptadas por el gobierno nacional para sostener la capacidad de consumo (un clásico en años electorales, como el actual) no resultaron suficientes. 

Evolución de las ventas

Mensualmente, la consultora Focus Market elabora un informe sobre la evolución del consumo, a partir de datos proporcionados por Scanntech, empresa que procesa los datos de sus scanners instalados en 650 puntos de venta de nuestro país.

A través de un webinar llevado a cabo para empresarios del sector, Darío Hernández, Gerente de Cuentas de Scanntech, presentó la información del mes de septiembre. En ese mes, explicó Hernández, se registró una contracción del 9,5% en el consumo, medido en unidades, manteniendo la importante caída iniciada en febrero de este año. Esto permitiría anticipar que la baja continuará y se podría mantener en un nivel similar al menos durante los próximos meses.

En cuanto al impacto según el tipo de superficie, los quioscos y los almacenes, en el acumulado anual a septiembre, registraron un 7% de incremento. Aunque cabe aclarar que esta buena performance se puede deber, en parte, a que a esta altura del año pasado, algunos locales de dichos canales estaban cerrados u operaban con restricciones.

Los autoservicios fueron los más impactados por la caída de consumo (-14,9%) medidos contra el primer semestre del año pasado. Esto se debe en parte a la base de comparación; en plena cuarentena, como la que se vivió en 2020, los canales de proximidad tuvieron un ímpetu inusual, en detrimento de las grandes cadenas. Este año, con el lento regreso a la normalidad, la situación tiende a revertirse. Por eso, en el acumulado a septiembre la caída que experimentaron los supermercados fue menor, y estuvo en torno al 4,2%.

 (Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 308).