Tras veinte meses de pandemia, que pusieron a prueba la capacidad de adaptación de todos los eslabones del consumo masivo, la gestión cotidiana sufrió cambios profundos. Los siguientes testimonios trazan un panorama sobre cómo se están posicionando las empresas de cara al año próximo.

Llegamos al último bimestre del 2021, signado por los comicios generales que se realizarán el 14 de noviembre y que tendrán lugar en un año muy particular, caracterizado por la transición de la pandemia hacia un escenario más parecido a la normalidad previa. Pese al deterioro del poder adquisitivo, en algunas categorías el consumo lentamente se está recuperando.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) mejoró recientemente sus pronósticos de crecimiento de la economía argentina. El organismo prevé una recuperación de 7,5% para 2021 y de 2,5%, para 2022. Y calcula que el desempleo bajaría desde el 11,6% de 2020 a 10% este año, y a 9,2% en 2022.

Pero sería ingenuo creer que estamos ante una recuperación inmediata y profunda. La emisión monetaria y la inflación (que según el pronóstico del BCRA este año será de 49%) continuarán socavando los ingresos de una parte de la población argentina. Esto permite anticipar que el 2022 demandará, nuevamente, una gran capacidad de adaptación y reconversión.

Para conocer la situación actual y las perspectivas para el futuro de las empresas vinculadas al consumo masivo y a otros rubros, decidimos realizar esta columna de opinión. Su objetivo es saber cómo están reaccionado las compañías para poder mantener su rentabilidad, su nivel de actividad y su ocupación, buscando, además, posicionarse en la nueva realidad que nos toca vivir, de tal forma de poder capitalizar las tendencias que en los últimos tiempos se vinieron manifestando, y que en muchos casos pasarán a formar parte de una “nueva normalidad”.

En definitiva, ofrecemos a nuestros lectores las opiniones sobre varios temas que terminarán delineando el panorama de este año.

Dada la incertidumbre anteriormente mencionada, resulta destacable la decisión de muchas de las empresas entrevistadas que, atentas al desarrollo de la economía, seguirán invirtiendo y elaborando estrategias de crecimiento a la espera de un futuro más favorable.

 (Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 308).