A partir de distintos pactos que lleva adelante con sus proveedores aliados y otras instituciones, la compañía apuesta por la implementación de procesos sustentables que beneficien el medioambiente y a la comunidad.

Los conceptos de economía circular y compromiso con el planeta no son ajenos a Grupo Libertad, que viene trabajando en ellos desde hace tiempo. Desde ese lugar, la compañía comenzó a orientar sus políticas a los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) por medio de acuerdos con colaboradores, clientes, proveedores y la comunidad. Reutilizar, revalorizar y transformar son los pilares fundamentales de la Economía Circular. “Ante la pregunta de cómo llevarlo adelante, comprendimos que solos no podíamos; necesitábamos de otros para realizarlo”, explica Diego Martín Sabat, Director de Legales y Relaciones Institucionales de Grupo Libertad. “Entendimos que teníamos que hacer un pacto. Un pacto con la naturaleza, con la sociedad, con nuestros colaboradores y principalmente, con nuestra cadena de valor”, agrega. “Esto permitió sumar un eslabón para el logro del objetivo. Con nuestros proveedores, diseñamos un Programa Circular de Gestión de Residuos con el objetivo de recuperar recursos para ser reutilizados o reinsertados como materia prima para insumos propios o de otras industrias”. 

El inicio

El primer pacto que realizó la compañía fue consigo misma. Hubo un convencimiento desde la dirección -luego transmitido a todos los colaboradores- de que ya no bastaba con ser sustentables; había que comenzar a despedirse de la economía lineal para avanzar hacia la Economía Circular, con el objetivo final de lograr una gestión con residuos cero.

El segundo paso fue sumar un eslabón más a la cadena de valor: integrar a  los proveedores dentro del sistema. Sin pactos no había economía circular, y estos pactos requerían de proveedores comprometidos para  trabajar en conjunto. En tal sentido, Sabat, expresó: “No existen leyes que obliguen a las empresas a la búsqueda de la emisión cero de residuos. Por lo tanto, es una intención genuina basada en los valores de la compañía”.

Con respecto a la capacidad de afrontar el cambio de paradigma, el ejecutivo explicó que “depende de múltiples factores que van más allá de la intención” y subrayó que “la compañía dispone de esa capacidad para avanzar sobre los objetivos definidos”.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 306).