Que la alimentación está directamente relacionada con la salud, es un hecho cada vez más relevante para el consumidor. Desde la medicina, las instituciones educativas y el ámbito familiar, comer saludable se enseña desde la primera infancia.

En Calisa, ésta es la premisa bajo la cual se elaboran todos los productos que llegan diariamente a la mesa. El pollo Calisa, en todas sus presentaciones, pasa por estrictos controles de calidad y tiene certificación internacional de distintas entidades. 

Se aplican las BPM (Buenas Prácticas de Manufactura), las cuales son procedimientos que se usan en el procesamiento de alimentos e involucran al personal, infraestructura, instalaciones, equipos, mantenimiento y distribución. Además, se tiene implementado y certificado el HACCP, el cual es un sistema de seguridad alimentaria que regula la inocuidad en todos sus procesos de producción, además de otras certificaciones.