Con siete locales de diferentes formatos, Supermercados Modelo mantiene firmes sus principios fundacionales: escuchar las necesidades de los clientes y ofrecerles productos y servicios de calidad.

A principios de los años 60, en la ciudad entrerriana de Concordia, Saúl Angel Kobrinsky, acompañado por su esposa, Rosalía Hoffman, dieron el puntapié inicial de Supermercados Modelo, una empresa familiar que, al principio, ofrecía más expectativas que certezas. Desde un local pequeño -en una primera etapa- y luego desde otro con poco más de 300 metros cuadrados de superficie, pusieron en marcha un proyecto innovador en el modo de comercializar los productos. Los clientes tenían en un mismo lugar todo lo necesario para el consumo hogareño y, además, podían elegir entre diferentes alternativas de marcas, productos y precios. La modalidad de autoservicio llegaba así a Concordia.

Hoy, seis décadas más tarde, la empresa tiene siete locales de diferentes formatos: la casa central, cinco tiendas Express y una de M Gourmet, la última apertura. En total, la integran 140 personas “altamente comprometidas”, señala Laura Kobrinsky, Socia Gerente de la compañía. Esa cifra incluye al personal de los sectores de elaboración y producción de alimentos frescos, y al equipo de picking y logística de su centro de distribución.

“En tantas décadas, y con los cambios tan vertiginosos de los últimos años, hemos tenido que aggiornarnos para poder seguir vigentes”, dice Kobrinsky. “Si bien la adaptación y el cambio son una constante, la esencia ha sido siempre la misma: tener un gran compromiso con nuestros clientes; producir alimentos de calidad, y brindar más y mejores servicios. Estos son los pilares sobre los que se ha cimentado la empresa y que hemos sabido mantener en estos 60 años”, explica.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 305).