Google anunció que a partir de 2022, las cookies dejarían de funcionar en su navegador. ¿Qué impacto tendrá en las agencias de publicidad que dependen de esas  herramientas?

La creciente demanda de privacidad de los usuarios y la posibilidad de dejar de lado a una herramienta obsoleta (las cookies) han impulsado a que el navegador principal de Google se sume al listado de aquellos que no permitirán rastrear y almacenar datos personales. Asimismo, se trata de equiparar a Chrome con competidores como Firefox o Safari, quienes ya trabajan con esta restricción de cookies de terceros. La medida habilitará a los internautas a no compartir su información y actividad conectados.

En la actualidad, las empresas pujan cada vez más por crear perfiles de sus consumidores, conocer sus preferencias y poder adaptar sus estrategias a tiempo real. Allí cobra relevancia la publicidad online y otras formas de data mining (minería de datos), como el proceso de clasificar grandes volúmenes de datos, identificando patrones y estableciendo relaciones para resolver problemas a través del análisis de los mismos.

Las cookies son fragmentos de código que se alojan en los browsers y siguen a las personas a través de su navegación. La cookie permite guardar determinada información que, correctamente segmentada vía minería de datos, permite la toma de decisiones por parte de las compañías.

Para Silvio Pestrin Farina, fundador y CEO de The Cyprinus, esta modificación va a cambiar al sector publicitario de raíz. “Será un fuerte sismo en la industria, ya que las cookies son una herramienta clave utilizada por los anunciantes para rastrear a los posibles clientes a medida que navegan por Internet. El hecho de que Chrome (el navegador más usado del mundo) las esté eliminando, supondrá para las agencias digitales la búsqueda de nuevos canales para la captación de clientes”.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 302).