El recrudecimiento de la pandemia, sumado a otros factores, obligó a los distintos actores del sector a redefinir, una vez más, sus estrategias y su operatoria cotidiana. Los siguientes testimonios pretenden trazar una radiografía sobre cómo se están adaptando las empresas para transitar lo que resta del año.

Concluyó el primer cuatrimestre del 2021, un año que había comenzado con una expectativa optimista -al menos en lo que hace a la lucha contra la pandemia- la cual, con el transcurso del tiempo, se fue diluyendo. A las constantes dificultades para la obtención de las vacunas necesarias, se sumó la segunda ola del Covid-19, que derivó en un incremento de casos y de muertes superior a cualquier cifra registrada el año pasado. Eso a su vez impactó sobre la actividad económica; lejos de profundizarse la reapertura de las distintas actividades, hubo que dar marcha atrás y reimponer algunas limitaciones preventivas. Al cierre de esta edición, se esperaba el anuncio de nuevas medidas restrictivas. A todo lo mencionado se suma el arrastre de una crisis económica preexistente, que se agudizó el año pasado. Esta combinación de factores hace que el 2021 demande, nuevamente, una gran capacidad de adaptación y reconversión.

Este informe pretende trazar un panorama general sobre la forma en la que algunas empresas del sector supermercadista, la industria, los proveedores de equipamiento y los prestadores de diversos servicios están reaccionando, a fin de mantener su nivel de actividad y ocupación. Buscando, además, posicionarse en la nueva realidad que nos toca vivir, de tal forma de capitalizar las tendencias que se vienen manifestando, y que en muchos casos pasarán a formar parte, definitivamente, de una “nueva normalidad”.

Uno de los ganadores de la situación actual es sin dudas el comercio electrónico, tal como se refleja en la nota de tapa de esta edición. Tras un 2020 excepcional (las ventas por Internet crecieron en Argentina 79%, en unidades versus el año anterior), se pronostica para este año otro período exitoso. Y si bien el e-commerce venía creciendo desde antes de la pandemia, la gran novedad fue su penetración en el consumo masivo, especialmente en categorías como alimentos y bebidas.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 302).