El 2020 cerró con volúmenes de ventas similares a los del año anterior, aunque de no haber ocurrido el “efecto stockeo” en marzo y abril, se hubiera registrado una caída de entre 3% y 5%.

Al analizar la evolución del consumo masivo durante 2020, los resultados no arrojan grandes sorpresas en relación a las estimaciones previas. Tras un primer semestre recesivo, el comportamiento de la economía y de las ventas hicieron pensar que durante la segunda parte del año se mantendría una tendencia negativa, independientemente de cualquier flexibilización de la cuarentena y de lo que ocurriera con la crisis sanitaria. Y eso fue lo que ocurrió.

Durante el año pasado, las ventas medidas en unidades registraron cifras muy similares a las del año anterior, con una caída de -0,1%.”Recordemos que el 2019 ya había tenido un retroceso de 7,3% en relación al 2018″, acota Osvaldo del Río, Director de Scentia. “Lo que venimos pronosticando desde hace varios meses como posible balance del 2020, se ha cumplido en gran medida”, agrega.

El aparente “empate” del consumo durante 2020 en relación al año pasado, encubre un resultado bastante más negativo, ya que el promedio anual se vio influenciado por las ventas extraordinarias registradas durante marzo y abril en el marco del “efecto stockeo”, que se produjo cuando el temor al desabastecimiento o al confinamiento llevó a mucha gente a comprar productos de distintas categorías para almacenar. Los cálculos de Scentia indican que de no haber mediado ese incremento ocasional, el año hubiera cerrado con una caída de entre 3% y 5% en unidades.

A medida que el 2020 avanzó, fue empeorando la situación relativa del Interior (que cerró con una baja interanual de 0,8%) en relación al AMBA (cuya caída fue de 0,1%). Las cifras de diciembre muestran una brecha mucho más pronunciada: el AMBA tuvo un incremento de 0,8% (en relación al año anterior) mientras que el interior registró una baja de 4,1%. “Esto notó con mayor fuerza en los últimos cuatro meses del año, cuando los casos de Covid-19 tuvieron un fuerte crecimiento en el Interior, que derivó en una serie de restricciones”, explica del Río.

En diciembre hubo comportamientos con marcada diferencia entre canales, logrando las cadenas de supermercados un desempeño positivo de 5,1%, mientras que los autoservicios independientes tuvieron un retroceso de 6,4%.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 299).