Los supermercados y la industria deben adaptarse a los cambios constantes en el comportamiento de los consumidores que se producen en todo el mundo, y que tienden a acelerarse cada vez más.

Según un estudio de la consultora Nielsen, alrededor del mundo, los consumidores son cada vez más optimistas en cuanto a su bienestar financiero, particularmente en los mercados en desarrollo de Asia-Pacífico, África, Medio Oriente y América Latina. Globalmente, el 58% de los consumidores siente que están mejor financieramente que hace 5 años. Alrededor de la mitad de los consumidores (49%) en América Latina se sienten positivos acerca de su situación actual. Sin embargo, una proporción considerable de consumidores se sienten en “modo supervivencia”, estos sentimientos difieren considerablemente por región y por país.

Las percepciones de los consumidores acerca de sus finanzas personales juegan un papel importante a la hora de definir su comportamiento de compra. Debido a los cambios de aspiraciones o prioridades; o reactivamente, por factores como la inflación, los consumidores adaptan proactivamente su comportamiento en gastos fijos y discrecionales. Una proporción grande de consumidores en América Latina (47%) indica que la cantidad de dinero que gastan en comestibles ha aumentado en los últimos cinco años.

Aunque los consumidores son cada vez más conscientes de los precios y buscan ofertas, “descubrimos que están dispuestos a pagar un precio premium por ciertas categorías”, dicen en Nielsen. Los consumidores latinos están más dispuestos a pagar por un producto premium en ropa/calzado (44%).

El poder femenino

Menos color rosa y más aliviar sus responsabilidades y cargas. Esta es una de las conclusiones de la campaña de Nielsen Wise Up to Women, ¿Entendemos a las mujeres? Se trata de una visión sobre la mujer desde la óptica del consumo y sus necesidades. Y es que nueve de cada diez mujeres en el mundo tienen la responsabilidad exclusiva o compartida de afrontar la tarea de hacer la compra. Esto supone que las mujeres tienen un segundo (o en algunos casos tercer) trabajo relacionado con las tareas del hogar, la preparación de la comida y la compra de las necesidades del día a día, por lo que el mercado debe entender sus necesidades de conveniencia y tratar de reducir la cantidad de labores de su día a día ayudándola a maximizar el escaso tiempo que tienen.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 299).