Como todos los años, la consultora D’Alessio IROL llevó a cabo su tradicional encuesta entre los empresarios nucleados en IDEA, que contribuye a medir la tendencia a realizar nuevas inversiones.

Conocer la visión de los empresarios que deben tomar decisiones de inversión es una forma de contar con un termómetro que indica la evolución y situación actual de la economía y el consumo, y las perspectivas de cara al corto plazo. Con ese espíritu, D’Alessio IROL llevó a cabo una nueva edición de su tradicional encuesta “Las expectativas de los ejecutivos”, realizada para IDEA, cuyas conclusiones se difundieron en el coloquio N° 56 de dicha entidad.

Los invitados a participar del relevamiento pusieron el foco en la estabilidad de las reglas de juego y en los aspectos institucionales a la hora de explicar la falta de competitividad nacional. Reclamaron además cambios en las condiciones de contratación e incentivos fiscales al Gobierno como factores clave para mantener y generar empleo.

“La encuesta muestra que los ejecutivos ven que la economía permanece en niveles aún bajos de la actividad”, dijo el economista Luis Secco en el encuentro a través de Zoom que se hizo como presentación, en el que participó junto a Eduardo D’Alessio, coordinador de la encuesta. “Da la sensación de que se esperaba algo mejor; que el rebote, que había sido importante, se agotó o no es tan fuerte”, dijo.

Pese a la complejidad del contexto actual, no todas fueron malas noticias. Cuatro de cada diez entrevistados esperan en el corto plazo alguna evolución positiva de sus ventas. Para los autores de la encuesta, que contó con los testimonios de 250 de IDEA, eso podría ser un indicador de que la caída del consumo estaría alcanzando un piso.

Por otro lado, a pesar de que el saldo neto del empleo sigue siendo negativo, se desacelera su retracción. Además, la encuesta afirma que los atrasos en los precios con relación a la inflación todavía existen, pese a que algunas empresas pudieron trasladar subas de los costos salariales. También se manifestó que la extensión de las cadenas de pagos llegó “a un punto de inflexión” frente a los momentos más duros de la cuarentena que tuvo lugar para contener al coronavirus. Entonces impactaba en un 84% de los consultados, frente al actual 67% que consignó este nuevo estudio.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 297).