A fin de conocer los cambios que sufrieron sus planes durante este año debido a la pandemia, y anticipar cómo piensan encarar el 2021, consultamos a cuatro cadenas de supermercados presentes en distintas regiones del país, que operan con diferentes formatos comerciales.

Se acerca el fin de un año, que sin dudas será recordado en todo el mundo por el impacto de la pandemia de Covid-19. Una pandemia que está lejos de ser erradicada, pero que pronto podrá ser combatida con las distintas vacunas que, en tiempo récord, se desarrollaron durante este año.

El 20 de marzo pasado, cuando se impuso en nuestro país el aislamiento social obligatorio debido al Covid-19, pocos imaginaron que las restricciones terminarían prolongándose por el resto del año. En el caso particular de la Argentina, se sumó una crisis económica preexistente, que arrastraba varios años sucesivos de caída de consumo.

Esta combinación de factores generó una situación compleja. Los supermercados debieron reconvertirse a una velocidad sin precedentes para operar en esta realidad inesperada, y con la máxima eficiencia posible, de tal forma de seguir siendo rentables. Eso implicó aprovechar al máximo las oportunidades de negocios derivadas del aislamiento social, como el fuerte crecimiento del e-commerce.

Los testimonios pretenden trazar un panorama sobre cómo se adaptaron algunas cadenas para trabajar en un entorno anómalo. Estas opiniones buscan complementar, con una perspectiva específica del sector, los datos ofrecidos en nuestra nota de tapa, en la que los empresarios de distintos rubros nucleados en IDEA dan su visión sobre lo ocurrido este año y sus expectativas para el año próximo.

(Puede continuar leyendo esta nota en la Edición Digital de Revista Punto de Venta N° 297).