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El rumbo del consumo masivo

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Varios son los factores que inciden actualmente sobre el consumidor. A la disminución real del poder adquisitivo, se suman también percepciones psicológicas que impactan en sus hábitos cotidianos. Distintos estudios de Kantar Worldpanel abordan esta problemática.

 

¿Cómo reacciona el consumidor ante los cambios del contexto económico actual? El 93% de los argentinos declara haber reducido o dejado alguna categoría de productos. Los servicios se presentan más resguardados. En el otro extremo, las compras grandes o en dólares son las más afectadas.

Los argentinos no están dispuestos a resignar determinados servicios que poseen como la obra social, por ejemplo, que es lo último que se recorta. Dentro de este grupo que quieren sostener, los adicionales de cable o el plan del celular son los más sujetos a revisión. Hay un segundo conjunto de gastos donde predomina la necesidad de moderación. No dejaron de realizar estas actividades, pero no las hicieron con la misma frecuencia o intensidad que antes.

Un último conjunto de gastos que se restringieron o suspendieron incluye las compras afectadas por la devaluación o por el alto valor, lo cual limita su adquisición en este contexto. En lo que hace a la edad, el segmento de 35 a 49 años es el que más moderó o suspendió actividades. El de 18 a 24 años trata de preservar ciertas compras y no resignarlas.

En un contexto de fuerte caída del consumo, las segundas y terceras marcas son las que mejor están surfeando la crisis. Según los datos de Kantar, en mayo las marcas líderes sufrieron una caída del 13% en sus ventas, mientras que las segundas registraron una suba del 6% y las terceras, un 2%. La canasta de consumo masivo cayó un 6% en mayo con relación al mismo mes del año pasado y acumuló de esta manera una contracción del 8% en los primeros cinco meses del año.

“Más allá de la relativa desaceleración que muestra la caída del consumo masivo, aún no podemos afirmar que tocamos fondo ni estamos viendo síntomas de una genuina recuperación. A partir de junio, la base de comparación interanual empieza a ser baja, por lo que podríamos entrar en una etapa de amesetamiento y cierta estabilidad”, afirman en la consultora.

 

(Puede continuar leyendo esta nota en la edición impresa de Revista Punto de Venta N° 283).