Inicio Notas de Tapa 23° Estudio de Faltantes de Mercadería en Góndola de GS1 Argentina

23° Estudio de Faltantes de Mercadería en Góndola de GS1 Argentina

Con el objetivo de contribuir a reducir los quiebres de stock a través del trabajo colaborativo entre proveedores y supermercadistas, se realizó la edición 2019 de este estudio, para el que se realizaron casi 250.000 mediciones.

Desde hace ya 18 años, GS1 Argentina (organización neutral y sin fines de lucro, dedicada a la implementación de estándares globales para la identificación y captura de información de productos, bienes y servicios de todas las cadenas de valor) realiza su Estudio de Faltantes de Mercadería en Góndola (FMG). Se trata de un trabajo colaborativo entre las cadenas y los proveedores del sector de consumo masivo, en el que se identifican las ausencias de productos en los locales analizados.

Este informe es el único en su tipo en el país, y brinda información acerca de las causas que originan cada uno de los faltantes.

El enfoque del estudio está orientado, concretamente, a lograr mejoras sustanciales. Dichas oportunidades se manifiestan a través de dos objetivos claves de las empresas del sector de consumo masivo:

–Capitalizar el máximo potencial de ventas.

–Brindar un servicio de excelencia a los clientes y consumidores.

El estudio FMG mide, básicamente, cuatro categorías de productos: Alimentos, Bebidas, Cuidado del Hogar e Higiene Personal.

«La metodología empleada ha sido homologada entre diez países de América Latina que realizan este mismo estudio, a fin de obtener datos comparables. Esto es muy importante para las empresas que tienen operaciones en varios países de la región», explica Alejandro Rodríguez, Gerente General de GS1 Argentina. «Desde el año 2010 estamos trabajando a nivel regional en este sentido», agrega.

Para asegurar una unidad de criterio, se considera como faltante en góndola a todo producto que no pueda ser localizado por el consumidor final en el lugar habitual de exhibición dentro del salón de ventas (exhibición primaria).

El proceso comienza cuando los locales definen el portafolios de productos a medir. Posteriormente, GS1 ejecuta las tareas de campo. Como parte de este trabajo, verifica, junto con cada local, el faltante, y trata de determinar cuáles fueron sus causas. Luego, tanto la central de la cadena como el proveedor, revisan la información relevada. Como cierre del proceso, GS1 emite su informe final.

 (Puede continuar leyendo esta nota en la edición impresa de Revista Punto de Venta N° 286).